Hola, Mi nombre es Marialys Martinez, y si empezaste a leer esto; “Bienvenido a mi mundo”.

Este blog es el portal que usaran la mayoría de mis pensamientos para brotar de mi mente, podrás identificarte o no, quizás con algunas entradas te sientas muy bien o algo incomodo leyendo, pero lo más importante que tienes que saber es que quien escribe lo hace desde la sinceridad.

Nací en Venezuela, en el 2015 me mude a chile y ahora vivo en Australia, así va mi vida, y la verdad me encanta.

En Venezuela tenia un trabajo estable que me gustaba y un buen puesto en una Big Four de Auditoría, en 2014 tuve un accidente de tránsito que básicamente me permitió aprender en primera fila que lo único que hace falta para morir es estar vivo y que allí se podía terminar todo. Unos días más tarde me descubrí pensando; “Si en ese momento hubiera terminando tu vida, ¿Estarías feliz de haberla vivido de esa manera?, ¿Cuántos de tus sueños alcanzaste?”, el accidente y varias razones políticas – económicas del país fueron el impulso que necesitaba para salir de Venezuela.

Llegué a Chile y afortunadamente empecé a trabajar en mi área, haciendo lo mismo que hacía en Venezuela, así fue como entre nuevamente en mi zona de confort laboral, solo tenía que enfocarme en no extrañar tanto a mi familia y superar un par de detalles del corazón. Yo tomé la salida fácil dedicarme a mi trabajo, de 12 a 16 horas diarias dentro de una oficina en las temporadas altas.  Los fines de semana salía cuanto podía. Así era mi rutina.

Fueron meses en los que realmente no sabía en qué día de la semana estaba o que fecha era, básicamente estaba respirando, comiendo, trabajando, pero no estaba viviendo. En este ciclo pasaron casi 2 años.

Debo confesar que, lo que nunca he sido es el tipo de trabajador que acumula dias de vacaciones, en 2017 hice un viaje a algunos rinconcillos del mundo, preciosos y típicos de cada país que visité. Este viaje duró solo 28 días, pero fue suficiente para cambiar mi vida. Después de este viaje pasaron cosas increíbles, se tomaron decisiones importantes.

Fue en un aeropuerto de Roma cuando mi cerebro entendió que necesitaba aprender inglés, para hablar, para viajar, y para no limitar mis experiencias.

En el 2018, inicio este proceso de viajar a “Estudiar inglés”, durante este año viví lindas experiencias que me hicieron replantearme la idea de irme del país para aprender un nuevo idioma, pensé en mudarme a España, pensé en quedarme en Chile, y es justo acá cuando debo agradecer una gran amiga que se mantuvo firme en el proyecto inicial, dejó que mi mente volara y se imaginara mil posibilidades de vida, escuchaba la montaña rusa de ideas, pero ella se mantuvo enfocada, además de apoyarme en todo el proceso. Yo estaba en un muy buen momento laboral y para octubre 2018 ya tenía muchísimas responsabilidades que no me dejaban mucho tiempo libre, hoy que lo pienso creo que el trabajo era una excusa para no arriesgarme, en mi mente estaba esa neurona rebelde que te dice que quizás no sea una buena idea, dejar “todo lo que has conseguido” y lanzarte a un lugar desconocido por segunda vez.

Y por fin mayo de 2019, se concretó el plan, así que en junio renuncie una vez mas a mi “estable y buen trabajo”, para perseguir un sueño.

En resumen, así fue como llegué a Australia, hasta hoy va todo muy bien y estoy segura que será una gran experiencia de vida. (En una próxima entrada te contaré como fue el proceso para venir a estudiar a Australia).

Definitivamente no me considero valiente, ni organizada, ni nada de eso que la gente dice cuando tomas una decisión radical.  Solo soy yo siendo yo.

Para ser más sincera aun, no sé cuales han sido los momentos exactos en los que he decidido qué hacer con mi vida, lo que si recuerdo con exactitud son los momentos que me hicieron pensar en que algo estaba haciendo mal o que algo debía cambiar, y todo lo que ha sucedido después ha sido una consecuencia de saber que es lo que no quiero ser, de saber qué es lo que no quiero hacer.

Por cierto, no saben cuánto tarde en decidir abrir este blog, espero que disfruten cada palabra, todas están escritas con cariño, no con amor porque aja… nunca tan romántica. 😊

¡Un apapacho de algodón y gracias por leerme!…

Besos…

Marialys.

Categorías: Mi vida

2 commentarios

Joan · 04/09/2019 a las 12:04 pm

Genial!

Me encanta, felicidades por no ser tan valiente y hacer lo que muchos quieren y no se atreven.

Mucho éxito en este camino de viajes y conocimiento, te estaré leyendo.

Abrazo

    mcma · 08/09/2019 a las 2:12 pm

    Gracias por leerme!.
    Un Abrazo.

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